Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta pollo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pollo. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de agosto de 2015

Pollo en escabeche

Mi receta no es diferente, ni mejor, que las muchas que ya hay en internet... pero quedó tan rico, y hace tanto que no publico nada, que quise que estuviera en el blog.
La receta es parecida, aunque no igual, a ésta de Martín Berasategui. La diferencia es que yo usé contramuslos, que no puse apio y que lleva laurel en lugar de tomillo (vamos, que lo hice como me dio la gana; de hecho, primero lo hice y luego ya miré la receta con atención). El resto, más o menos.
Es una receta de ésas que haces de un día para otro y mejor en gran cantidad, para guardar un poco en el congelador y llevarte una alegría semanas después cuando recuerdas que está ahí.
Y no puedo contar mucho más. Me encantaría extenderme sobre esta nueva etapa de mi vida y las novedades que descubrimos cada día, pero apenas tengo tiempo, la verdad. Soy una madre desastre. Tengo la casa hecha un lío, mil llamadas pendientes, un libro a medias desde hace semanas... pero a cambio duermo (dormimos) bien, comemos bastante mejor de lo que cabía esperar, y todos los días hay muchas risas. En eso se va casi todo mi tiempo.

viernes, 22 de junio de 2012

Pollo con limón confitado y "ras el hanout"

Otra receta que va a la lista de "recetas en proceso", pero muy rica de todos modos así que la dejo para acordarme la próxima vez de las cosas que me hubiera gustado cambiar. 
Desde que preparé los limones encurtidos los hemos probado un par de veces, y no acabábamos de conseguir el resultado esperado... quizá sea la falta de costumbre, pero el sabor del limón así preparado es tan intenso, sin ser ácido, que cuando te comes un trocito de corteza todo sabe a caramelo de limón; por eso conviene combinarlo con otros sabores fuertes para que le den un poco de contrapunto y no resulte tan protagonista, y cocinarlo un buen rato para que el sabor se diluya en el guiso. O bien, añadir trozos más grandes, para que den sabor pero poder apartarlos después si no los queremos comer. 
La receta de hoy, bastante sencilla en realidad, lleva además especias (con las que quizás me quedé corta), ajo, cebolla, almendras y pasas. La pena es que el pollo lo teníamos ya troceado, pensando que lo íbamos a usar de otra manera, y hubiera venido mejor tenerlo entero o en trozos grandes para poder alargar la cocción. Más o menos, para 2 personas usamos:
-1/2 pollo, o 2 muslos completos, al gusto. 
-1/2 limón confitado
-4 dientes de ajo enteros o partidos en trozos grandes
-1 cebolla picada, no muy fina
-1 cucharadita o 2 de ras el hanout (si no, curry o una mezcla de especias que tengamos: comino, cúrcuma, pimienta, canela...)
-pasas y almendras u otro fruto seco
-aceite de oliva, agua
-sal
-perejil fresco u otra hierba
Se limpia bien el limón y cortamos la corteza en trozos o en tiras, según la intensidad buscada (si son tiras se comerán mezcladas con la salsa,  y se notarán más). Se pone en un cuenco grande el pollo con el limón, las especias y un poco de aceite y sal y se deja macerar por unas horas o toda la noche en la nevera. 
Cuando se va a cocinar se coloca todo junto en una fuente de horno, se añade un poco de agua (1/2 vaso aprox.), una pizca de aceite y sal y se hornea a fuego medio-fuerte, regando de vez en cuando el pollo con el líquido del fondo y hasta que el pollo se dore ligeramente y la verdura en el fondo esté pochada y forme una salsa espesa (depende del tamaño de los trozos, pero rondará los 35-45 minutos). 
También se puede combinar con otras especias, como por ejemplo con sumac (como hace La flor del calabacín, en una receta deliciosa y muy parecida que usé como referencia). Se sirve con arroz, cuscús... y después se echa uno una buena siesta.
Lo dicho, la próxima saldrá aún mejor.