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martes, 12 de abril de 2016

Tarta de chocolate y remolacha (semana de la remolacha 3, y fin)

Pues sí que dieron de sí las remolachas... para terminar la serie hice esta tarta, que desde que empecé a ver por internet quise probar. El primer intento, hace tiempo, fue desstroso, pero ésta pasa a ser una de las recetas fijas de la casa. De las que te pide la gente cuando lo prueban.
De entre las muchas que hay en internet, elegí ésta porque me pareció equilibrada en ingredientes (otras llevaban demasiado azúcar, o aceite...). Es de la página de Tesco y mi versión lleva:

-250 g de remolacha cocida y rallada
-200 ml de acite de girasol u oliva suave
-175 g de azúcar (admite un poco más)
-3 huevos
-175 g de harina
-50 g de cacao puro
-100 g de chocolate picado, no derretido
-1 cucharadita y media de levadura de repostería

Se baten remolacha, aceite y huevos. Se mezcla todo lo demás y se junta con la primera mezcla. Se engrasa un molde redondo, se vierte la mezcla y se hornea a 180º unos 45 minutos aproximadamente, o hasta que pinchemos y salga limpio.
Se deja enfriar, se desmolda y se cubre con film unas horitas (así queda más jugoso). 

Probad. En serio.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Bizcocho de yogur y cacao para gente atareada

El otro día me echaron la bronca por no poner nada nuevo en el blog. Aunque sea para cambiar el santo que se ve al abrirlo, dejo una de las pocas cosas que he fotografiado (que no cocinado o comido) últimamente. 
Es el típico bizcocho de yogur de los tarritos, sin complicaciones, tuneado para hacerlo de chocolate. Es muy rápido porque no necesita batir las claras aparte ni nada de eso, se mezcla todo mientras se precalienta el horno, así que es estupendo para prepararlo con poco tiempo (en mi caso, para una visita anunciada con poca antelación). Eso sí, mejora con el reposo, así que si se hace con cierta previsión será aún mejor.

-1 yogur natural
-3 huevos
-2 medidas de yogur de azúcar (blanca o morena)
-1 medida de aceite (girasol, oliva o mezcla)
-3 medidas de harina de repostería tamizada
-1 sobrecito de levadura química
-3 o 4 cucharadas de cacao puro en polvo (lo puse a ojo)
-ralladura de naranja
-1/2 cucharadita de canela
-1 pizca de pimienta u otra especia
Aunque se puede mezclar todo más o menos a la vez, yo aproveché la amasadora para hacerlo con cierto orden: batí los huevos con el azúcar y después añadí el aceite y el yogur. Por último todos los ingredientes secos (harina, cacao, especias...) sin batir demasiado en este último paso. Se mete en un molde de cake engrasado y enharinado (o forrado con papel) y se hornea cerca de 45 o 50 minutos a 180º, o hasta que al pincharlo salga limpio. Se deja enfriar y, si se puede, se guarda tapado para que gane algo de jugosidad.
No es el bizcocho de chocolate más chocolatoso del mundo, como ya le dije a mi hermana, pero queda bastante bueno sin necesidad de derretir chocolate ni nada de eso. SI se pone en un molde redondo es la base perfecta para una tarta de chocolate. Y si se quiere de otro sabor, basta con cambiar y añadir lo que se nos ocurra a la receta original. Una receta perfecta para gente muy atareada (como yo).

martes, 13 de marzo de 2012

Mejor que un dalky (y con nata de verdad)

Se empieza haciendo yogures y pan y se acaba preparando versiones caseras de las cosas más variopintas...
Cuando una se va haciendo mayor va perdiendo el gusto por algunas de las cosas que te gustaban de pequeña, sobre todo si, como yo, te lees tooodos los ingredientes de cada cosa... acabas por cogerle asco a muchas de ellas. El festival de grasas hidrogenadas que suelen ser la mayor parte de bollos, galletas y postres que se venden actualmente le quitan a una las ganas de comprar nada: recuerdo un día en el que estaba fuera de casa haciendo recados y me dieron unas ganas locas de algo dulce, moría por algo chocolatoso, con azúcar... entré en un supermercado, y después de leer los ingredientes de varias cosas... salí... con un par de plátanos de Canarias; no fui capaz de comprarme nada más.
Afortunadamente no me pasa siempre, ni con todo: soy demasiado golosa para andar con tantos remilgos, y por supuesto que de vez en cuando cae alguna gochada; pero cuando tengo tiempo las preparo en casa, o intento comprar repostería más tradicional (como la que traigo muchas veces de Badajoz, o al menos que no lleven grasa de palma...).
Hoy me apetecía este postre, del que hay muchas versiones en internet: algunas usan huevo, también hay una para thermomix... la mía es de las más simplonas, básicamente unas natillas espesas de chocolate con nata batida por encima. Para 4 vasitos he usado:
-1/2 litro de leche (yo he usado semidesnatada)
-2 cucharadas de cacao en polvo
-4 cucharadas no muy llenas de azúcar
-3 cucharaditas de maizena (la normal, no la instantánea)
-1 paquetito de nata fresca para montar, que esté muy fría
-una cucharadita o dos de azúcar glass para la nata
Las natillas se pueden preparar también con los típicos sobrecitos para hacer flanes (que son, básicamente, maizena con aromatizantes), usando medio sobrecito. Se pone a calentar la leche con el azúcar y el cacao, reservando una parte para disolver la maizena que se añade cuando rompe a hervir. Se deja cocer apenas un minuto removiendo constantemente y se vierte en 4 vasitos. Cuando se enfría se mete en la nevera y se deja allí unas horas. Si no nos gusta que forme la capita de arriba podemos dejar enfriar todo en un único recipiente mayor y cubrir con film, o retirar esa capa y después repartir.
Al ir a servir se monta bien la nata con azúcar al gusto, que quede muy firme (yo me quedé corta, me daba miedo volver a hacer mantequilla...); se pone por encima de cada vasito, con una manga pastelera o a cucharadas, y se sirve. Si nos ponemos creativos se pueden añadir avellanas picadas, pistachos o lo que se nos ocurra.
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Una de las cosas buenas de hacerlo en casa es prepararlo con un buen cacao y una buena nata; mi hermana y yo hablamos mucho de esto, porque hemos notado que no sólo es prácticamente imposible encontrar en las tiendas nata que no sea UHT sino que además es igualmente difícil comprar una que no lleve espesantes y otros ingredientes. Lo que ya nos parece el colmo es lo de la "nata vegetal", tan frecuente en la pastelería últimamente (puaj); entiendo que guste a los que no toman lácteos por cualquier motivo, pero la verdad es que a mí me parece una guarrería: aún recuerdo con horror un café irlandés preparado con esa plasta que no se disolvía ni a tiros, o peor aún, la invasión de roscones de relleno indestructible... Nah, que vivan las grasas animales.
Yo tengo suerte y no sólo puedo comprar cerca de casa nata pasteurizada, sino que además es de aquí cerca. (Ingredientes: nata... y ya):
Una rica manera de celebrar que mis últimos análisis de colesterol están ok... (por si alguien estaba preocupado, con tanta patatera y tantas otras cosas).
Y como está bien aclarar estas cosas, quería decir que pongo la foto sólo porque me gusta esta nata, que no me han pagado ni regalado nada... pero es que cuando algo está bueno hay que decirlo, ¿no? :)

domingo, 4 de marzo de 2012

Bizcocho de chocolate y avellanas

Un bizcocho para mi prima F., se lo debía hace tiempo...
El caso es que cuando me puse manos a la obra me di cuenta de que sólo tenía 1 huevo en la nevera, pero ya tenía todo dispuesto para empezar y no quería dejarlo para otro día: busqué recetas de bizcochos sin huevo (hay muchas y muy buenas, especialmente para los que llevan chocolate) y ajusté los ingredientes. Siempre se dice que la repostería es la parte más técnica de la cocina y que es difícil que una receta salga bien si no se respetan las cantidades, pero en este caso ha quedado un bizcocho fantástico, con una miga ligeramente húmeda y suave y muy sabroso. Las medidas están en tazas (cups) que equivalen aproximadamente a 240 ml, una taza grande o vaso medio.
-2 y 1/4 tazas de harina de repostería tamizada
-1 y 1/2 taza de azúcar (yo puse un poco menos porque iba a espolvorear después con azúcar glass)
-1/2 taza de cacao en polvo
-1/2 taza de aceite (girasol, por ejemplo, u oliva suave)
-3/4 taza de leche, o yogur
-1 huevo
-1/2 taza de avellanas picadas
-1 cucharadita de bicarbonato
-1/2 cucharadita escasa de levadura tipo Royal
-1 pizca de sal
-mantequilla para engrasar el molde, una pizca de sal, azúcar glass
Precalentamos el horno a 200º. Se mezclan por un lado la harina tamizada, el bicarbonato, la levadura, el cacao, las avellanas y una pizca de sal. Por otro, batimos bien con varillas el huevo con el azúcar, la leche y por último el aceite (en este paso también se puede separar primero la clara y batirla a punto de nieve, para añadirla después); juntamos ambas mezclas, removiendo despacio y lo justo hasta que estén bien integradas.
Engrasamos un molde (en mi caso, redondo de unos 24 cm.) y espolvoreamos un poco más de cacao en polvo; se vuelca en él la masa y se hornea unos 30 minutos a 190º (aproximadamente, depende del tamaño del molde y del punto que nos guste; a mí me gusta que quede la masa un poco húmeda. Con un molde tipo plum-cake quizás necesite algo más de tiempo).
Dejamos enfriar y espolvoreamos con azúcar glass.
Eso es todo... por supuesto admite variaciones: cambiar las avellanas por otro fruto seco, añadir especias, rellenarlo o cubrirlo con chocolate, comerlo con helado...

viernes, 24 de febrero de 2012

Pan, aceite, chocolate (y sal)

¿Os parece una marcianada? Probadlo y cambiaréis de opinión.
Si os fijáis, no es muy distinto a comerse una taza de chocolate con picatostes, churros o migas. Creo que en Cataluña es algo tradicional, y desde luego está muy bueno.
Sólo hay que tostar ligeramente una rebanadita pequeña de un buen pan, poner unas gotas de buen aceite de oliva, una onza de chocolate negro y unas escamas de sal. El colmo es añadir una pizca de pimienta negra recién molida.
¡Feliz fin de semana!

lunes, 21 de noviembre de 2011

Migas con chocolate amargo

Absténganse todos aquellos que estén cuidando su línea con vistas a los excesos navideños: éste es un desayuno (o merienda, o cena...) extremeño, altamente calórico y adictivo. Si, como yo, no sois capaces de prescindir de estas joyas de la gastronomía, podéis tomarlo en pequeñas raciones, salvo que seáis pastores trashumantes y vayáis a pasar el día al fresco en el monte. 
La verdad es que yo no las preparo casi nunca, así que por un día me lo puedo permitir; y, aunque no soy nutricionista ni nada parecido, estoy segura de que muchos bollos de los que se compran son mucho más calóricos y nocivos. Éstas además son la versión más sencilla, fritas sólo con aceite de oliva y ajo sin añadir ningún producto del cerdo (tocino, panceta...) así que, además de ser menos grasas, son "vegetarianas".
Sé que a algunos les puede parecer un poco salvaje poner ajo en algo que te vas a comer con chocolate... la verdad es que a mí ya me parece de lo más normal, me parece imprescindible el sabor que les deja, sin él sería sólo pan frito; están muy buenas, probad y veréis.
Hay muchas maneras de hacer las migas; yo pongo la que me enseñó mi abuela (ya sabéis, la de las "pizcas" y los "poquitos") ampliado con lo poco que he ido aprendiendo, aunque aún me queda mucho que mejorar. Son migas blancas, sin pimentón, como se hacen en Badajoz. Como es una receta de reciclaje se prepara con el pan que tengas a mano, aunque el pan candeal es muy habitual para hacerlas. En cuanto a las cantidades... es difícil precisar, realmente es una de esas recetas en las que hay que ir cogiéndole el truco a las texturas: a mí las migas me gustan más bien secas, no muy grasientas y que queden algunos trocitos tiernos con otros más tostados y crujientes. Cuestión de práctica.
Como orientación, yo hoy he preparado un plato pequeño, que serviría como desayuno fuerte para una persona o dos pequeñas raciones como la de la primera imagen. He usado:
-1/4 de hogaza de pan candeal (unos 150 gr. aprox), de un par de días antes
-1 o 2 dientes de ajo, según el tamaño y nuestro gusto
-aceite de oliva virgen
-sal, agua
Al pan se le quita la corteza (hay quien la deja) y se van haciendo lascas o rebanadas finas que luego se trocean con las manos (es mejor que queden trocitos irregulares, y no demasiado pequeños porque luego se deshacen más en la sartén). Se remojan ligeramente con agua con una pizca de sal (yo habré usado aproximadamente medio vasito de agua, pero esto es otra cosa que se va aprendiendo con la práctica) y se tapan con un paño húmedo. Se dejan reposar unas horas o toda la noche si son para el desayuno.
Se cubre el fondo de una sartén con aceite de oliva y se fríe un diente de ajo al que habremos dado un golpe, sin dejar que se queme para que no amargue. Cuando el ajo empieza a dorarse ligeramente añadimos las migas y vamos removiendo muy bien hasta que todas cogen un poco del aceite del fondo (si hiciera falta, se añade una pizca más); se baja un poco el fuego y se siguen removiendo, hasta que empiezan a coger color, que las miguitas más pequeñas se empiecen a tostar pero las grandes aún estén un poco tiernas (ir probando).
El chocolate se puede preparar al gusto (con tableta, con cacao en polvo...); yo hoy lo quería más bien amargo y lo he preparado calentando en una taza de leche dos cucharadas de cacao puro, una de azúcar y un poquito de maicena para espesar.
Si no se quieren tomar con chocolate o café se pueden preparar estas mismas migas para acompañar un huevo frito, por ejemplo; si se quieren las migas completas se usarían, además, unas cuantas tiras de pimiento verde y la cantidad deseada de tocino, panceta, chorizo o lo que más nos guste; todo eso se freiría antes que el ajo y las migas para dejar color y sabor en el aceite, donde se haría el pan con el ajo y se juntaría todo al final. Esto está muy rico, pero yo lo dejo para los años bisiestos :)

lunes, 31 de enero de 2011

Chocolate con nata y especias, y nuevas direcciones

No pensaba publicar hoy, pero me han dado una (pequeña) buena noticia y lo he celebrado con una merienda-homenaje, de ésas que normalmente sólo te permites los domingos...
Muy fácil. Para 4-6 personas (cantidades aproximadas): -1 litro de leche (entera, o semi) -1 envase pequeño de nata para montar, o crema fresca espesa -200 gr. de chocolate negro -azúcar al gusto (yo apenas puse) -especias: canela, nuez moscada, pimienta, clavo...
Si usamos nata para montar, debe estar bien fría. Reservamos una parte (la mitad, más o menos) y la montamos con un poco de azúcar. Se pone a calentar la leche en un cazo con el resto de la nata, el azúcar y el chocolate troceado, removiendo bien hasta que éste se derrita bien y espese a nuestro gusto, pero con cuidado para que no se pegue. Apartamos del fuego y añadimos las especias escogidas, mezclando bien (mejor poner poquito y probar, para no pasarnos). Se sirve con una cucharada de nata montada encima y espolvoreamos con un poco más de canela o de cacao en polvo.
El chocolate a la taza es uno de los productos que más han perdido calidad últimamente. Si leéis los ingredientes de cualquier preparado para chocolate, incluso los que venden buenos productores (e incluso afamadas chocolaterías madrileñas), veréis que suelen tener más azúcar y espesantes que cacao, y es una pena. Entre otras cosas, porque preparado simplemente con chocolate y leche queda mucho mejor y no suele salir caro, al menos si lo preparas sólo ocasionalmente, como es mi caso.
Para mí tomar chocolate es, como ya he dicho, una merienda de domingo, así que ya he probado unos cuantos aquí en Madrid. No voy a hablar de las chocolaterías típicas, las más turísticas, porque ésas ya tienen suficiente publicidad y, además, no son precisamente las que tienen el mejor chocolate. De las otras, os dejo dos completamente diferentes: una es el Cacao Sampaka, cerca de Alonso Martínez, una chocolatería en todos los sentidos, muy "cool" (incluso demasiado, para muchos) pero que tiene en su carta un chocolate a la taza que me encanta: el chocolate azteca, absolutamente denso y oscuro (de los que no caen al volcar la taza, vamos). Sólo para ocasiones especiales.
Pero una de las mejores es Chocolat, una muy pequeña que hay en Huertas, que pasa bastante desapercibida por su situación y porque es absolutamente "normal": no tiene glamour, ni disfraz de chocolatería antigua, ni nada de eso, es un sitio muy sencillo, pero tienen un chocolate muy rico, varias tartas o bizcochos caseros y unos churros que son de los mejores que he probado yo aquí. (Y ellos son muy majos).
Por último, y para los que estén pensando en lo insano de mi recomendación de hoy, os contaré que mi abuelita a sus 95 años cena todos los días una taza de chocolate con 2 magdalenas. Y a las abuelas siempre hay que hacerles caso :)

domingo, 16 de enero de 2011

Granola de chocolate

Una receta para mi hermana B., que sé que le gusta mucho y le dije hace poco que aprendería a prepararla. Eso sí, no apta para los que hayan decidido cuidarse después de las fiestas, es un vicio!
La granola (mucha gente ya lo sabrá, yo lo descubrí hace poco) es como un muesli de avena y frutos secos, pero caramelizado en el horno con una mezcla de miel, especias, algo de aceite o mantequilla, azúcar, zumos... o lo que se nos ocurra. Cada mezcla será distinta, todas muy ricas. Os dejo la que yo he preparado hoy, con chocolate:

-4 medidas (tacitas) de avena 
-1/2 tacita de frutos secos enteros, crudos (avellanas, almendras) 
-1 tacita de frutos secos picados o laminados (los mismos) 
-1/2 cucharadita escasa de sal 
-1 cucharadita de canela molida 
-1 tacita de miel 
-1/4 tacita de aceite (girasol en mi caso) 
-1/4 tacita de azúcar moreno 
-2 o 3 cucharadas de mantequilla 
-1/2 tacita de chocolate negro muy picado

Se mezclan por un lado los ingredientes secos (avena, frutos secos, sal y canela) y se ponen en una bandeja amplia de horno. Por otro lado se calientan en un cazo la miel, el aceite, la mantequilla y el azúcar hasta que están bien mezclados. Se echa esta mezcla sobre la primera y se remueve bien. Se hornea a horno flojo (160-180º) durante unos 25-30 minutos, removiendo de vez en cuando para que se deshagan los trozos y se haga todo por igual. Queremos que se seque y se caramelice para que quede crujiente, pero sin que se tueste mucho. Se saca, se deja enfriar y se añaden entonces los trocitos de chocolate, si se quieren enteros (o cuando aun está templado, si se quiere que el chocolate envuelva la granola, que es lo que hice yo).
Hay muuuchas variantes. La mía es una adaptación bastante libre de ésta, pero hay de todo: prescindiendo de alguno de los ingredientes, cambiando los frutos secos, con coco, añadiendo zumo de manzana o fruta rallada a la mezcla de líquidos, con trocitos de orejones... y a comer. También se puede dejar tostar sin mover, para dejar trozos más grandes, o hacer incluso pequeñas barritas energéticas. Mi compi A. la está devorando ahora con plátano, pero está muuy rica con yogur, con helado, con un poco de leche... Ñam.

martes, 29 de junio de 2010

Magdalenas de chocolate y Baileys

Esta masa vale también para preparar un bizcocho, para comer solo o como base de una tarta. De hecho, es lo que he preparado yo: mi amiga A. me encargó una tarta de chocolate por su cumpleaños, y como a ella le gusta mucho el Baileys pensé que era una buena manera de personalizarla; como yo no iba a poder probarla porque era para llevársela al trabajo, se me ocurrió reservar una parte de masa para hacerla en moldes pequeños y así comprobar que quedaba bien, y este es el resultado:
Ha quedado muy bien, no sólo por la combinación de sabores sino porque por primera vez me han quedado las magdalenas redonditas y "bollosas", y además la textura era estupenda. Para prepararla (da para un bizcocho bien hermoso, o un buen montón de magdalenas):
4 huevos, separadas las claras de las yemas
200 gr. de azúcar
120 ml. de aceite de girasol
unos 100 gr. de chocolate con alto porcentaje de cacao
200 gr. de harina
1/2 sobre de levadura tipo royal (8 gr.)
50 ml. de nata, o leche
un vasito pequeño de Baileys (aprox 80-100 ml.)
Mezclamos la harina con la levadura y tamizamos. Derretimos el chocolate al baño maría con la nata o la leche y aparte montamos las claras a punto de nieve. Se baten bien las yemas con el azúcar, añadiendo después el aceite hasta que emulsione bien. Agregamos, en este orden, el chocolate derretido (con cuidado de que no esté excesivamente caliente para que no cuaje las yemas), el Baileys, la harina y, por último, las claras montadas, con mucha suavidad para que no pierdan aire. Ponemos esta mezcla en un molde engrasado y enharinado (yo usé uno redondo, de unos 20 cm. de diámetro y bastante hondo) o vertemos en moldes de magdalenas, llenando hasta los 3/4 de su capacidad. Horneamos a 180º-200º, unos 20-25 minutos si son magdalenas y unos 40-45 si es un bizcocho (comprobar si está hecho pinchando con un cuchillo de hoja fina, ha de salir seco).
Para preparar la tarta, se puede cortar el bizcocho en capas y rellenar (con mousse, nata montada, mermelada, o lo que queramos), y cubrir con una ganaché, preparada con 200 gr. de chocolate de cobertura y 100 ml. de nata (se calienta la nata hasta hervir, se vierte sobre el chocolate cortado en pedazos y movemos hasta que forme una crema; cubrimos la tarta antes de que se enfríe la mezcla). Me gustaría poner una foto, pero la he terminado ya de noche y el chocolate me ha quedado tan oscuro que sólo se vé un círculo negro, aunque las haga con flash... habrá que repetirla! :)

sábado, 8 de mayo de 2010

Tarta de chocolate y mascarpone

Sólo apto para golosos profesionales. Menos mal que es para llevarla a una fiesta, y no para que se quede aquí en casa, o mi salud peligraría:
Siempre que tengo una celebración y quiero llevar un postre me propongo innovar y experimentar con una nueva receta, pero tras un par de fracasos decidí que no era una buena idea y casi siempre recurro al socorrido pastel de chocolate, que incluso cuando sale mal está bueno. Eso sí, hoy me apetecía variar la receta y decidí añadir mascarpone en vez de mantequilla, y ha salido espectacular. Se necesita:
-1 tarrina de mascarpone (200-250 gr.)
-3 huevos
-100 gr. de azúcar
-100 gr. de chocolate negro (>70% cacao)
-75 gr. de harina para repostería, aproximadamente, tamizada
-1,5 cucharadita de levadura química
-1 cucharada rasa de mantequilla
-opcional: almendras picadas u otro fruto seco
Se pone a derretir al baño maría el chocolate troceado con la mantequilla; mientras tanto, batimos bien el azúcar con los huevos y, después, con el mascarpone. Añadimos a esta mezcla el chocolate ya derretido (con cuidado de que no esté muy caliente para que no cuaje el huevo). Por último agregamos, mezcladas, la harina y la levadura batiendo muy suavemente y sólo lo necesario para incorporarla bien, sin agitar demasiado la masa. Ponemos la mezcla en un molde engrasado o forrado con papel de hornear, y cocemos en el horno a 180º-200º sólo unos 20 o 25 minutos (mejor que quede un poco crudo por dentro que demasiado cocido, pues se secaría).

Podemos reservar parte del chocolate y picarlo para que el pastel tenga trocitos, o echar frutos secos (yo puse unas poquitas almendras picadas que tenía, pero pueden ser nueces, avellanas...).