El bubble and squeak es una estupenda y sencilla receta inglesa de reciclaje que se prepara con restos de verduras de otros platos, así que puede tener formas e ingredientes diversos y servirse de muchas formas.
Yo he hecho una versión muy sencilla: lleva apenas patata, zanahorias y col que reservé de una sopa de verduras, y la he preparado como pequeñas tortillas (cakes) y con una salsa de tomate casera. No hay receta, dado que depende de lo que tengamos en la cocina, pero sí un par de recomendaciones: que las verduras no estén muy húmedas ni demasiado cocidas, para facilitar el moldeado de las tortas (se pueden guardar en la nevera un poco las tortas ya hechas, para que se endurezcan), y hacerlas durante un buen rato en una buena sartén antiadherente para que se caramelice y se tueste bien la superficie, que es lo que le da el sabor tan rico.
Yo la he comido como primer plato, pero puede ser una guarnición o, acompañándola de carne, huevos u otras cosas, un plato único. En internet se pueden encontrar toda clase de recetas (en inglés sobre todo, claro), algunas muy sencillas y preparadas como grandes tortillas, como ésta de Nigel Slater, o ésta de Sophie Dahl, que los sirve con un huevo y una salsa de cebolla y vino (mmmm...); seguro que hay muchas más.

