Los nísperos son una fruta a la que nunca he hecho mucho caso, mi familia no es muy devota de esta fruta así que nunca ha despertado mi curiosidad... hasta ahora. Al lado del huerto hay un nisperero, del que mi hermana y mi sobrina comen a veces alguna pieza, y el otro día al pasar por allí vi que muchos frutos ya estaban madurando; me dio pena pensar que la mayoría acabaría en el suelo, así que me llevé unos pocos a casa para probar a hacer mermelada con ellos. Aquí está, y muy rica por cierto, seguramente haré más:

La fórmula es muy parecida a la de otras mermeladas que he preparado en el blog: la fruta se limpia, deshuesa y pela (quitando además las pieles que recubren los huesos); se pesa, se añade aproximadamente la mitad de su peso en azúcar y unas gotas de limón, y se cuece a fuego lento removiendo hasta que tiene la consistencia adecuada, con cuidado para que no se pegue al fondo. Hay que dejarla un poco más líquida de lo que la queremos, pues tienen mucha pectina y al enfriar espesa mucho más.
Yo usé esta vez unos 750 g de nísperos (peso ya limpios y troceados), unos 350 g de azúcar y unas gotas de limón, lo que dio para unos 2 botes pequeños de mermelada. Al cocerse pierden una parte del aroma ácido que tienen en crudo, y queda una mermelada muy parecida a la de albaricoque o melocotón, quizás un poco más ácidas que éstas. Se puede comer como cualquier otra, en tostadas, etc. Yo hoy a la manera favorita de M.A., con yogur:
Éste es el arbolito, al que a partir de ahora le haré más caso:
Y éstos los nísperos; alguno aún debía madurar algo más, pero en la mermelada con tanto azúcar eso no se aprecia:
Los que tengan curiosidad y no tengan a mano un nisperero pueden hacerla con fruta comprada... en mi barrio empiezan a verse en todas las fruterías; ayer, al pasar por una de chinos, vi este cartel de oferta de "níspelos" que dejo aquí porque me hizo mucha gracia (como cuando venden "rechuga", patata "monarisa" y otras variedades similares, vaya lío que tienen con la "r" y la "l"... :)
En cuanto al huerto, parece que últimamente empezamos a tener algo más de mano, aunque lo que tenemos es sobre todo mucha suerte porque con el poco tiempo que le dedicamos le dedicamos la verdad es que nos da muchas alegrías; además de los brécoles del invierno, ya cogemos con frecuencia lechugas, acelgas, fresas (deliciosas), esperamos tener pronto zanahorias, patatas y cebollas, y más adelante tomates, pimientos, berenjenas y calabazas.
Pero sin duda una de las cosas que más alegría me ha dado ha sido comprobar que es posible plantar ruibarbo en una zona tan calurosa y árida; hace ya bastante tiempo que
un amigo me regaló las semillas a cambio de pasarle después algunas plantas cuando hubieran crecido; yo me dediqué a leer un poco sobre el asunto pero había poca literatura sobre el cultivo de ruibarbo para este clima, así que asumí que no prosperaría, y especialmente partiendo de semillas (lo normal es hacerlo dividiendo un rizoma de una planta madura). Aprendí alguna cosa en internet, por ejemplo en
este artículo, aunque casi toda la información valiosa está en inglés.
Al final han superado este primer año muchas de las plantas, si bien con grandes diferencias: algunas están realmente raquíticas y después del invierno han brotado con poca fuerza; sin embargo dos de ellas, y una en especial, parecen estar a gusto en el huerto y están dando muchas hojas (y haciendo de casa para las hormigas, que no sé por qué adoran estas plantas), así que este año espero coger una pequeña primera cosecha de pencas para hacer algún pastel o mermelada y el año que viene espero dividirlas y obtener más plantas a partir de éstas.
(Sí, tengo que quitar las malas hierbas...)