Páginas

jueves, 25 de febrero de 2010

Tallarines fritos con verdura y gambas

Cuanto tiempo sin publicar, ya lo echaba de menos. He estado liada y todo lo que hacía me parecía simple para ponerlo, y de hecho tampoco hoy me he complicado mucho la vida, pero está rico, es fácil y espero que la idea le sirva a alguien.
Para 2 personas: -140-160 gr. de pasta oriental más bien gruesa (a mí me gusta la de huevo, la de arroz no queda muy bien con esta receta) -1 puñado de gambas (pueden ser congeladas), peladas y crudas -verduras al gusto en juliana (p. ej. cebollleta, zanahoria y setas) -aceite de sésamo -salsa de soja -semillas de sésamo tostadas
La pasta se prepara como indique el paquete (en remojo o hervida). Mientras tanto calentamos 3-4 cucharadas de aceite y salteamos las verduras a fuego medio-fuerte (tienen que quedar algo enteras, no muy hechas) y, al final, las gambas. Añadimos entonces la pasta ya cocida, unas cucharadas de salsa de soja y removemos a fuego fuerte hasta que todo esté bien impregnado y empiecen a tostarse los tallarines. Servimos en un cuenco con el sésamo por encima.
¿El truco? Aparte de dejar las verduras en su punto, hay que ajustar bien las cantidades, especialmente de la salsa de soja, que puede estar muy salada. La pasta es bueno hervirla, por eso, sin sal. Por otro lado, hay que escoger el tipo adecuado de salsa de soja, porque las hay más ligeras, más saladas, etc... unas parecen más adecuadas para cocinar y otras como condimento. A mí para cocinar me gustan las más densas, que den color al plato, y si alguna vez la quiero menos contundente la aligero con agua.
Ahora es muy fácil encontrar estos productos en algunas grandes superficies y en comercios orientales en las grandes ciudades. Pero, por si alguien no sabe dónde ir, en Madrid se encuentran muchos y muy buenos comercios de este tipo en el mercado de los Mostenses y sus alrededores (mítico es el que se encuentra en el subterráneo de Plaza de España, uno se siente como si estuviera haciendo la compra en Blade Runner).
Por último, el plato admite muchas variaciones: se pueden cambiar las verduras, cambiar las gambas por pollo o cerdo, echar cacahuete picado, poner huevo para que esté más jugoso, etc, etc...

martes, 9 de febrero de 2010

Bolos de arroz (primer intento...)

Creo que ya os he hablado alguna vez de esa estimable costumbre portuguesa de tomar el "café com bolo", y de los estantes repletos de pastelitos y dulces que tienen prácticamente todas las cafeterías lusas. Pues bien, de todos ellos (con perdón de los pasteles de Belém), mi favorito es el "bolo de arroz", una especie de magdalena de miga densa que suele venir en un molde cilíndrico de papel (en los que a menudo dice "fabricación propia", aunque me temo que esto no siempre es verdad).
Hace mucho tiempo que quería prepararlos, pero me costaba decidirme entre las muchas recetas que encontraba (en muchas de ellas ni siquiera usan harina de arroz). Al final he adaptado la que más circula en internet, una receta sencilla que mezcla harinas de trigo y arroz. Os la cuento, tal y como la hice y tal y como creo que podría mejorar:
-3 huevos
-1 tacita de leche aproximadamente (junto con los huevos tienen que llegar a los 250 ml.)
-150 gr. de harina de repostería
-75 gr. de harina de arroz
-150 gr. de azúcar
-75 gr. de mantequilla (yo puse un poquito menos)
-1/2 sobrecito de levadura (aproximadamente 8 gr., aunque creo que le vendría mejor un poquito más)
-ralladura de 1/2 limón
Mezclamos y tamizamos las harinas y la levadura y reservamos. Se bate la mantequilla en pomada con el azúcar y la ralladura de limón, añadimos los huevos y la leche y mezclamos bien. Por último, juntamos esta mezcla con la de las harinas, batiendo suavemente y sólo lo justo para que no queden grumos. Se llenan unos moldes hasta la mitad o 3/4 de su capacidad (yo encontré unos moldecitos parecidos a los originales en Comercial Mínguez, pero se pueden usar moldes de magdalenas normales), se echa un poquito de azúcar por encima y se hornean unos 30 minutos a 180º. Salen unas 12 magdalenas "normales", o 6 en estos moldes.
¿El resultado? Bueno, reproducir en casa el sabor tan concreto, de un pastel que has comido tantas veces, es prácticamente imposible (¿os imagináis intentar hacer en casa el Tigretón, o un Phoskitos?). Las que yo he hecho son unas magdalenas ricas, con una miga compacta que quizá sí se parece al del "bolo" original, pero todavía me falta mucho para lograr algo igual en casa. Quizás la mejoraría esponjando un poco la masa, posiblemente aumentando un poco la cantidad de levadura, o poniendo las claras a punto de nieve, como en otros bizcochos. También es importante la harina, yo usé una que era "para todo", no especial de repostería, y cada vez estoy más convencida de la importancia de esto. Seguiré probando, y lo iré contando.

jueves, 4 de febrero de 2010

Pasta negra con verduras

Otro plato rapidito... yo lo he preparado con espárragos, pero éstos se pueden cambiar por berenjenas, setas calabacines...

Para 2 personas se necesita: -150-200 gr. de pasta, según el apetito (en este caso, con tinta de sepia) -1 puñadito de espárragos verdes (8 por ejemplo) -1 tomate grande, maduro -1 diente de ajo -1 ó 2 cayenas (opcional, pero muy recomendable) -agua, sal, aceite de oliva Ponemos agua a hervir, y mientras tanto cortamos los espárragos en trocitos y picamos el tomate y el ajo. Los espárragos se hierven junto a la pasta, echándolos a mitad de cocción para que estén, aproximadamente, los últimos 6 minutos (calcular sobre el total del tiempo que necesita la pasta elegida); en una sartén aparte salteamos el ajo y las cayenas, añadiendo poco después el tomate y rehogando un par de minutos a fuego fuerte (a mí me gusta que el tomate no se deshaga del todo). Cuando la pasta y los espárragos están listos juntamos todo y servimos aún caliente y, si se quiere, con un poco de parmesano.

martes, 26 de enero de 2010

Patatas gratinadas con queso y pisto

En un bar de mi barrio ponen unas patatas gratinadas con queso y sésamo que me encantan, pero hasta hoy no las había preparado en casa. He variado un poco la receta, poniendo menos queso y añadiendo pisto para ponerle algo de verdura. Han quedado muy ricas, las patatas quedan bien con cualquiero cosa que lleve tomate, y además se agradece un plato tan calentito (de los que queman la lengua!) en un día como hoy.
Para 2 personas se necesita: -2 patatas grandes -aproximadamente, 4 cucharadas generosas de pisto (no pongo la receta porque no lo he preparado yo, otro día pondré el mío) -queso que funda bien (yo he puesto provolone rallado, pero puede ser cualquiera) -una cucharadita de sésamo -pimienta negra (ocional) -sal, aceite de oliva
Las patatas se frotan bien con sal y aceite y se asan en el horno durante 40-50 minutos (se comprueba pinchando hasta el centro), si se quiere envueltas en papel de aluminio, aunque yo prefiero no usarlo. También se pueden hacer al microondas, dentro de una bolsa de plástico pinchada durante unos 3-4 minutos. Una vez hechas se abren por la mitad, se cubre cada pieza con una buena cucharada de pisto y queso rallado, se espolvorea pimienta negra y sésamo y se meten de nuevo en el horno con el grill encendido, hasta que se empiecen a dorar. Servir bien calentitas, ¡ÑAM!

sábado, 23 de enero de 2010

Ensalada templada de berenjenas y tomates

Con un nombre tan largo parece que va a ser un plato complicado, pero es bien simple. Me encantan las berenjenas, pero no se me da bien cocinarlas y siempre las preparo de la misma manera (rellenas o "a la parmesana", que son un poco pesadas porque van fritas); hoy quería hacer un plato más rápido e improvisé una ensalada, que ha quedado muy buena:
Para 2 personas: -1 berenjena bien grande, o 2 pequeñas, muy frescas -1 puñado generoso de tomates cherry de rama (unos 10-12, aproximadamente) -sal, aceite de oliva -lascas de queso parmesano o similar (opcional)
Cortamos la berenjena en rodajas de tamaño medio y las esparcimos en una fuente de horno, pintamos o rociamos con un poquito de aceite y sal y las metemos a horno medio-fuerte unos 25-30 minutos o hasta que estén tiernas y se empiecen a dorar. Conviene echar un vistazo de vez en cuando y darles la vuelta para que se hagan todas por igual. Mientras tanto cortamos los tomates en mitades o cuartos, según el tamaño, y los rehogamos en una sartén a fuego muy fuerte con una pizca de aceite, sólo hasta que hayan soltado un poco de jugo y empiecen a ablandarse. Montamos el plato poniendo los tomates sobre las berenjenas, ponemos encima la salsita que han soltado los tomates y las lascas de queso. También se puede poner un poquito de albahaca picada (yo no tenía).
En realidad se puede considerar una versión light de las berenjenas a la parmesana, aunque por preparación y proporciones de los ingredientes resulta un plato muy diferente, y bueno para compensar días de excesos como los que he tenido yo últimamente. (Y rico, claro, que es lo que importa! )