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jueves, 13 de marzo de 2014

Garbanzos con almejas

Porque no todo va a ser potaje de espinacas y bacalao: hoy fui al mercado y vi que las almejas tenían buen precio, así que he preparado un potaje de lujo.
Es un guiso bastante sencillo en realidad, que hasta se puede preparar en una versión con garbanzos ya cocidos si lo queremos hacer más rápido. El truco, como siempre, es usar buenos ingredientes y poner un poco de paciencia.
Por si alguien quiere las cantidades, para 2 personas (como plato único) he usado:
-aproximadamente 200 gramos de garbanzos, puestos en remojo el día antes.
-250 g de almejas (pueden ser chirlas, mejillones...)
-1/2 cebolla
-1 o 2 dientes de ajo
-1 pimiento italiano
-2 tomates (yo usé de conserva)
-1 hoja de laurel
-aceite de oliva
-1 poquito de vino blanco
-perejil fresco picado
Por un lado se cuecen los garbanzos con una hojita de laurel (en mi caso unos 19-20 minutos en olla rápida). Por otro se hace un sofrito de verduras; se juntan ambas cosas y se dejan cocer juntas otros 10 o 15 minutos, o el tiempo que necesiten los garbanzos para terminar de hacerse. Por último se abren aparte las almejas con un poquito de vino blanco, y se añaden justo al final, colando el caldo.
Algunos pequeños trucos: usar garbanzos de calidad, españoles (si son pequeños o grandes va al gusto). Una vez cocidos los garbanzos, retirar y reservar parte del caldo; así, si una vez añadido el sofrito nos queda muy espeso, entonces se puede usar ese caldo para corregir. Hay que preparar el sofrito con cuidado, sin que se queme, y dejar las almejas el tiempo justo para que abran, no más. Con todo esto es difícil que no quede un guiso rico.
A partir de ahí se puede improvisar: poner más o menos verduras, u otras diferentes; cambiar el perejil por cilantro u otra hierba... lo que sea. Pero hay que cocinar legumbres, muchas y bien; comerlas y disfrutarlas. Y sobre todo ir al mercado a mirar, curiosear, a aprender y a comprar.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Gallego, asturiano y portugués

Todo a la vez: ayer fui al Día de Mercado y traje grelos, y mi idea era hacer un caldo gallego. La receta me la contó una amiga asturiana (de Vegadeo, justo en la frontera, así que no sé si esto es caldo gallego o astur) y el embutido es portugués; para colmo la cocinera (que suele hacer luego lo que le da la gana) y el tocino eran extremeños, de modo que el resultado es bastante confuso, pero estaba bueno.
Supongo que me he saltado muchas reglas: no he puesto lacón, chorizo ni costilla, porque no tenía, y puede que la patata que le eché no sea la más apropiada para este guiso, pero me consolé pensando que al fin y al cabo estos platos (cocidos, caldos etc.) se solían preparar con lo que uno tenía en casa, y esto es lo que tenía yo:

-1 manojo de grelos bien hermoso
-1 puñado de alubias, puestas en remojo la noche anterior
-1 pedazo de hueso de jamón
-1 pedazo de hueso de ternera
-1 pedazo de tocino
-1 cacholeira portuguesa
-1 patata grande
En una cazuela grande puse a cocer las alubias, los huesos y el tocino con abundante agua fría, sin añadir sal. Cuando rompió el hervor bajé el fuego al mínimo, desespumé y lo dejé cerca de una hora; en ese momento añadí la patata cortada toscamente, la cacholeira entera y los grelos lavados y picados en trozos medianos. Quité de nuevo la espuma, lo dejé otros 40 minutos aproximadamente, y lo dejé reposar. 
Siendo el primero que preparo, tuve algún fallo: el tipo de alubias que utilicé son pequeñas y muy delicadas y se deshicieron, creo que les sobró tiempo de cocción a pesar de ser fuego muy flojo; a pesar de todo está muy bueno y es muy reconfortante. 
Mi amiga me contó algunos trucos, que seguí y dejo aquí (para P., que vino conmigo al mercado y también se llevó unos pocos): primero, que los grelos convenía hacerlos con alguna carne fuerte, para matizar el sabor de los grelos. También que podía dejar en remojo el día antes la carne y el tocino, pero que ella no lo hacía (yo tampoco lo hice, aunque quizá hubiera venido bien porque me quedó un pelín salado para mi gusto). Y por último, que si no iba a consumir enseguida los grelos era mejor escaldarlos para conservarlos. Gracias C., es estupendo esto de tener amigos de otros lados :)